lunes, noviembre 27, 2006

Un caminito entre el mar y la luna...

Quiero subirme a una barca contigo y navegar así toda la noche... debe haber un caminito para ir al cielo por el mar... siempre he pensado que se puede... ¿tú no? cuando lo miras, hay un punto allá a lo lejos en el que se tocan uno al otro... por eso pienso que se puede... ¡Claro que sí...! ¡Claro que se puede...! Si no, entonces explícame a dónde van los pececitos cuando mueren... claro que suben al cielo... pero ¿por dónde entonces...? ¡Claro que hay manera de subir por ahí...! Cuando menos hasta la luna, ¿no crees? He pensado en pedirte que me acompañes... ¿has imaginado un paseo en nuestra barca con una luna muy intensa iluminando el mar y el firmamento?, tan grande que casi la podamos tocar... sí, tan grande y tan cercana que parezca que se va a caer al agua...

¿Tú sabes qué hay en el extremo oscuro de la luna? Tengo curiosidad por saberlo. ¿Te imaginas si atrás hay algo...? Yo sí lo imagino... y quiero subir por ese camino que descubriremos juntos hasta el jardín que hay la luna. Yo estoy seguro de que ahí hay un jardín. Casi estoy seguro de que siembran flores de color blanco. Pero quiero estar ahí para confirmarlo. Cuando crecen, esas flores se transplantan a otro jardín... ellas tienen un trabajo difícil... sabes, no es sencillo ser florecita de la luna... sólo las más grandes y brillantes logran ser cambiadas al jardín frontal... las otras se desprenden y se convierten en vapores multicolores. Otras caen y se deshojan como estrellas fugaces, sólo unas poquitas son las que se quedan en el jardincito de enfrente... convirtiéndose en la cara iluminada de la luna ¿Tu pensaste que brillaba por la luz del sol...? ¡Qué mal Redonda...! Desde luego que brilla a causa de tantas y tantas flores blancas, de las más bonitas, que se hallan plantadas ahí.

Sabes... te diré un secreto que pocas personas conocen: cada vez que nace una flor allá en aquél jardín, nace un bebito aquí en la tierra... ¿no lo sabías Redonda? Pues así es. ¡Hay que ir para escoger una bonita y que se transforme en nuestra beba...! Sabes algo, pienso subir a nuestra barca algunas pinturitas de colores, para dibujarle algo en los cachetes a esa florecita que escojamos... aja... justamente para eso, mi niña... le dibujaré un lunar como el que tienes, porque a mí me gusta y quiero que sea como tú. ¡No olvides ir iluminando algunas nubes, para poder regresarnos sin problemas, Redonda! Te sugiero los colores rosita y azul. ¿Te imaginas una travesura, Redonda? ¡Qué tal si escribimos nuestros nombres con el marcador sabor cereza de tus labios, en la parte más pequeña de sus pétalos...! así tendrá no solo tu ternura, sino hasta tu voz... ¡Amor, llévate porfitas en la barca un poco del perfume de tu mami...! aquél que te pusiste el día en que por vez primera nos besamos... y rociemos la plantita con un poco de fragancia, para que nuestra bolita llegue perfumada...

Sólo hay una cosa que debo decirte para poder subir, Redonda de mi corazón. Y es que sólo existe un día en toda la eternidad en que se puede lograr el ascenso en barca desde el mar hasta la luna, y los requisitos a reunir, muy complicados: Se dice que sólo hallará el camino aquella pareja que se ame intensamente y en cuyos corazones arda con la más limpia ternura el fuego del amor eterno. El camino aparecerá únicamente mientras los dos enamorados duermen, justo a la media noche, del cuarto día del mes, y deberá coincidir, además, con el cuarto mes de su aniversario de bodas. Y hay algo más... esa noche debe haber luna llena... sí, chaparrita de mi corazón... todo eso debe suceder para que el camino desde el mar hasta la luna sea revelado... ¿Te parecen muchas cosas y muy difíciles de lograr...? =( ¡No cachetonita de mi amor...! El día 4 de diciembre cumpliremos 4 meses de casados... ¡Dos de los principales requisitos...! y sabes una cosa... Diosito quiere que vayamos a elegir la florecita que se convertirá en nuestra beba, por eso ha ordenado que la luna esté muy llena justamente en esa noche, para que así, tú y yo... papá y mamá, Redondo y Redonda, muy tomados de nuestras manos, subamos en nuestra barca y cerremos los ojos, para poder llegar por ese camino, a un lugar que nadie ha visitado... al sitio en el que los sueños más intensos toman forma de bebé...
Tu esposo

1 Comments:

Anonymous Anónimo said...

adan

tenia rato q no venia a tu pagina y encuentro nuevas cositas. q bonito lo q piensa.. si ella no desea ir contigo, hay alguoien q daria todo por estar contigo. tal vez pienses q bromeo o q solo digo cosas por decirlas, pero la verdad es q si lo haria, me arriesgaria a viajar a mexico solo para conocerte y quien sabe... quisa con el tiempo... bueno, no quiero decir q no vayas a estar con tu esposa, ojala te vaya bien, pero si no salieran las cosas, hay alguien a quien le gustaria tener una oportunidad un dia... de ir a ese lugar en barco por un niño.

Flor
Chetumal
PD nunca me mandaste tu foto, pero ya te conoci por la foto q hay en tu pagina ;)

10:17 a.m.  

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