sábado, septiembre 29, 2007




"Tus lágrimas me traen aquí
Con un remedio para ti…
Sé lo que una princesa así
Desea para ser feliz…

HADA: ¡Ah…! Querida niña… qué barbaridad, eres toda una… señorita.
FIONA: ¿Eh…? Y tú eres…
HADA: ¡Ah! Mi muñequita… Yo soy tu hada madrina.
FIONA: ¿Tengo hada madrina…?
HADA: ¡Shu, shu, shu, shu, shu, shu…! ¡Estoy aquí para solucionarte la vida!

Hoy, vas, a…

Ver mi varita usar
Tus penas vas a olvidar
Mi muñeca al girar con distinción
Traerá a tu príncipe ricachón.


Ratones tu atuendo van a coser
Con magia el estrés vas a vencer
No más problemas en tu alma habrá
Confía en tus amigos los muebles y ya…

PODRÁS LOGRAR… LA MODA IMPLANTAR.

Yo te haré hermosa, una beldad
A un príncipe le gustará
Tu nombre verás en cualquier pared
“Para ser feliz llame a Fiona usted”.

Para pasear carruaje sport
Con un sexy conductor
Barros y caries olvidarás
Esas caderas rebajarás
Vas a ver lo que puedo ofrecer.

Hay que hacer, aquí y allá
Te espera un príncipe sin igual
Sentirás su pasión
Al oír mi canción

No seas gris, sé feliz,
Tendrás príncipe en un tris
Un querubín de San Valentín
Y tu amor será sin fin.

Hay que hacer, aquí y allá
Te espera un príncipe sin igual
Rimel y sombras…

FIONA: ¡Ahhhh! Es que… Te lo agradezco mucho hada madrina pero… no necesito nada de esto…
LOS MUEBLES: ¡¡¡AAAAHHHHHH…!!!
"
Nada mejor que esto para curar el estrés de mi amada esposa... Espero que lo disfrutes y recuerda que te amo mamita linda.

viernes, agosto 31, 2007

Mil gracias por ser mi esposa...


Sabes... he necesitado una cajita de madera muy fina para guardar las cosas bonitas que recolecto de ti... pero son tantas y tan maravillosas las alegrías que me has obsequiado durante el tiempo en que te he tendido, que cada vez necesito una cajita más grande. Una cajita de sándalo estaría bien, como las de los cuentos... lo difícil es el tamaño, porque ya tengo acumulada una buena carga de sonrisas y gestitos muy tiernos, un montón muy grande de palabras aprendidas, de momentos disfrutados... una buena carga de caricias compartidas y de besos perfumados, que una caja por grandota que sea me va a resultar insuficiente para esconder este tesoro. Lo que pasa es que no quiero que nadie los vea, que nadie los conozca ni los tenga nunca, porque quiero que sean sólo míos. Como no confió entonces en ninguna caja y no confío en el lugar en el que habría que esconderla, prefiero guardarlo todo en mi corazón y en mi memoria... así nadie podrá encontrarlos ni robarlos. Ahí podrá caber todo y aún más de lo que yo imagino y no habrá necesidad de hacer nada para guardarlos cuando yo no esté... pues se irán conmigo cuando yo ya no exista.

Por ahora sólo tengo que agradecerte con toda el alma el que hayas aceptado ser mi novia y después mi esposa, y que me hayas cuidado en los momentos de enfermedad y me hayas soportado en los momentos de enojo. Debo agradecerte los besos y los abrazos lo mismo que los regaños y reclamos, pues si no fuera por todo eso, quizá hoy no me encontraría aquí en donde estoy. Recuerda que cada pequeño beso y cada pequeño cariño, te lo he brindado con el corazón en las manos, recuerda que cada palabra que te he dicho aún cuando estás dormida, ha sido con la intención de expresarte mi amor y mi orgullo por sentirte cerca y mía. Recuerda cada flor y cada carta recibida, porque las he dado con el más limpio sentimiento en el alma. Tal vez alguien más te habría podido amar mucho... es muy posible, pero yo estoy seguro de que nadie lo habría hecho con la limpieza, la inocencia y la ternura con la que lo he hecho yo... tal vez te habré parecido tonto en ocasiones, pero todo era nuevo para mi y te he abrazado y te he besado con las mismas ansias con que se abraza y se besa a la primera persona que se conoce y se ama. Todo lo he aprendido contigo. No imagino una vida alejado de ti, ni siquiera me imagino estar cerquita pero sin dormir a lado tuyo sin disfrutar de tu cariño. Yo no quiero estar alejado nunca de mi esposa, y quiero pedirte que no te vayas jamás, que creas en mis palabras y que creas en lo que te dice mi corazón... porque te he necesitado toda mi vida y ahora que ya te tengo conmigo no soportaría perderte.

Gracias por ser mi esposa, de verdad que no hay palabras para expresarte lo que siento, y es imposible estarte escribiendo sin sentir que se forma un nudo en la garganta y que entran unas ganas de correr a abrazarte y llorar y decirte que te amo... sólo piensa que hay alguien en el mundo para quiero lo eres todo, y por quien entregaría la vida sin dudar un segundo y sin recibir nada a cambio. Sé que hay cosas y personas que siempre estarán lastimando mi corazón y que no se irán jamás porque son parte de la realidad de mi vida, pero quiero que tú estés ahí para hacerme un cariño, para darme un abrazo o un beso pequeño y llevarme a disfrutar las cosas bonitas que Dios nos ha dado.

Pronto seremos padres, estoy muy seguro y eso es una responsabilidad enorme, pero estamos preparados para eso. Seremos los mejores padres que pueda haber para nuestra hija o nuestro hijo y no habrá niño más afortunado sobre toda la tierra, pues contará con la mamá más bonita y tierna y con un papá cariñoso que las cuidará como lo más valioso de su vida. Sabes, quiero agradecerte también por la familia que tenemos, todo es gracias a ti y a tu presencia, sin ti no existiría familia y no existiría ilusión de tener un bebé... sólo no olvides tu promesa: ella se parecerá en todo a ti.

Te amo, con todo mi corazón y sé que pasarán muchos años en los que nos seguiremos amando y hallando consuelo uno en el otro. Te quiero y estaré eternamente agradecido contigo y con Dios porque eres mi esposa.

Tu esposo que te ama.

martes, julio 31, 2007

Mi pequeña Bella Durmiente...


Mi niña preciosa... esta vez sólo quiero contarte algo que sucede cuando llega la noche... cuando todas las estrellas salen y los grillos empiezan a entonar su canción. Es en ese momento que siento algo maravilloso y te lo quiero contar para que lo sepas... y es lo mucho que me llena el tenerte recostada en mi pecho. Sabes, a casi un añito de habernos convertido en esposos, he descubierto la manera más cómoda de dormir, y en esa manera de hacerlo te encuentras tú. Yo ya no necesito de osos o de mi elefante Chícharo para conciliar el sueño, tampoco necesito más de flores perfumadas para poder descansar tranquilo, como solía necesitarlas antes. Ahora requiero de algo mucho más importante: necesito que tú, mi pequeña Bella Durmiente, estés conmigo. Si tú te acuestas en mi pecho, de inmediato empiezo a setir tu respiración y me arrullas, es como música suavecita la que se escucha de tu cuerpo al dormir... y cambias de inmediato tu temperatura por una muy tibia... te ves tan tiernita y tan linda, tu cara se te ilumina y te ves más bonita y siento cómo el amor que vive dentro de tí se manifiesta en toda esa paz y esa ternura que me regalas. Me imagino tanto a mi bebita durmiendo abrazada de su mamá, y ese es un cuadro maravilloso que se representa en mi mente cada vez que te tengo aquí dormida. Te me antojas para apretarte fuertemente, para besar tus cachetes y tu frente con un beso muy tronador... porque tu cuerpecito se siente distinto a cuando estás despierta, dan tantas ansias de hacerte cariñitos... ^.^

Es por eso que quiero que leas esta pequeña canción que escuché en los discos de mi papá y que es muy, pero muy bonita... mientras la lees y la imaginas, sólo piensa lo mucho que te amo. "Duerme...

Duerme tranquila mi dulce bien,
que contemplandote con pasión,
la noche pasaré.


Sueña...
Sueña mientras yo te arrullaré,
con el hechizo de esta canción,
que para ti forjé.


Yo bien quisiera
que nada apartarnos pudiera jamás,
porque mi amor y mi vida y mi todo
eres tú, mujercita ideal...


Sueña...
Sueña mientras yo te arrullaré,
con el hechizo de esta canción,
que para ti forjé"

Te amo...

viernes, junio 29, 2007

Amor, nunca salgas sin avisar, pues lo de la rana Juana te puede pasar...

Había en el río una rana de nombre Susana, tenía una pequeña hermana que todos llamaban rana Juana.

Una mañana despertó sorprendida Susana, pues su hermana salió escondida y seguro que a esas horas se encontraba bien perdida.

-"¿Dónde estará esta rana desobediente?", tendré que buscarla pronto entre la gente, pues seguro que al pueblo se ha ido y realmente es muy poco inteligente, así que si la pisan de seguro en papilla se convierte. Nunca debió haber salido sola y mucho menos haberme mentido, pues no sé en dónde rayo se ha metido."

Y saltando-saltando se fue la rana Susanita, rogando-rogando encontrar muy sana a su hermanita.

En el camino se encontró con una salamanquesa, cuyo nombre poco me interesa, que compartiendo estaba su pereza con su amiga, la dormilona largartija Teresa, a las que preguntó Susana con tristeza: -"¿Han visto a mi hermana pasar?, la tuve que salir a buscar, pues ésta mañana tomó una manzana, y sola y sin avisar salió contenta a saltar... tengo miedo que la pisen o la vayan a asustar, pues es tan pequeña que las calles aún no sabe cruzar".

Las dos amiguitas, salamanquesa y lagartijita, dijeron a coro:

-"Pregúntale mejor al loro que puede volar, Tinoro seguro desde arriba vio a dónde iba tu hermana a pasear".

Siguió dando saltos y saltos hasta que arriba en lo alto vio al loro Tinoro que es un poeta, y pensó "un tremendo artista con tan buena vista seguro en algún momento mientras inventaba algún cuento y volaba contento vio a mi hermana pasar".

"¡¡¡Oye querido lorito!!!" -le preguntó de un grito- "¡ando buscando a mi hermana que salió esta mañana y a nadie le dijo!"

Él pensó y pensó y luego le respondió:

“Esta mañana vi a tu hermana saltando-saltando camino al pueblo tan entretenida y desafligida que seguro ahora la pobre está bien perdida. Si deseas desde lo alto te ayudo, y con grito agudo te aviso si la diviso".

¡Perfecto, perfecto! -exclamó Susana- y sintió el afecto de este gran amigo y le dijo: "te sigo, tú arriba volando en lo alto y yo abajo caminando salto tras salto".

Llegaron al pueblo al instante y en el primer restaurante observó a su hermanita colgando de una patita y llorando. Lista para entrar en la olla, en la mesa vio una cebolla, unas papas peladas y una que otra zanahoria.

Se pusieron sus manos heladas de tanta impresión, era mala aquella situación y había
que actuar muy pronto y con gran decisión, pues a su hermana la rana Juana se le estaba bajando hasta la presión.

Y dijo: "¡Tinoro, Tinoro! apúrate amigo loro, es preciso que entres volando y rescates
a mi hermana que está nadando, pues en la olla de la sopa con verduras la están cocinando..." en eso que Juana salió a flote para tomar aire apoyada en un elote, pasó por arriba Tinoro y la pescó por el cogote.

En tanto Susanita saltando-saltando ya se iba apresurando, pues estaba presintiendo que si no salía corriendo la sopa de rana a falta de hermana sería con ella, que no era tan bonita la señorita, pero eso si, era bastante más redondita. Y así termina esta historia que me sé de gran memoria, de tanto escucharla a mamá desde aquél día en que tuve la osadía de salir sin permiso por rebeldía. Ahora se las cuento a los niños con mucho cariño para que aprendan que si quieren salir a la calle a jugar, es bueno primero avisar, y no es un simple detalle, que es algo bastante importante avisar sin pena al instante. Y otro día vengo sin prisa y les cuento otra historia para la risa.

jueves, mayo 24, 2007

"Bueno, ¿y tu qué...?"

Me he puesto a pensar qué le diría a mi suegra si de pronto tuviera la fortuna de tenerla enfrente... no sé si la abrazaría o si le hablaría primero... Yo imagino que ella es una señora que impone mucho con su presencia, la imagino como una señora de una personalidad muy fuerte. Alguna vez escribí una detallada descripción de mi esposa, y no me refiero a la parte física, sino a la espiritual... al ser humano. Sé que muchas de esas cosas que aquella vez pensé se aplicarían perfecto a ésta gran señora, pero... me temo que muchas otras no tanto y otras más serían completamente nuevas y diferentes. Verdaderamente la imagino como un ser fascinante, con la fuerza de una fiera y la ternura de una paloma... conjugadas ambas a la vez.

La primera ocasión que hablé con ella recuerdo perfectamente su saludo... fue fuerte... muy fuerte... yo diría que hasta rudo: me dijo "Bueno y tú qué...", y no la culpo, pues de pronto se encontraba hablando con alguien desconocido que pretendía ser el novio de su hija... aunque en realidad ya lo había pretendido y logrado un par de meses atrás, pero hasta ese momento era que ella, mi esposa amada, me había autorizado a hablar con su mamita. No sé por qué no me quedé callado... seguramente fue un instante de mucho valor, en el que saqué fuerza de quién sabe dónde, porque le contesté lo que preguntaba y me presenté ante ella lo más franco que pude. ¡¡¡Y es que no había mucho que decir...!!! simplemente que era yo la persona que había encontrado en Mimi a la persona perfecta y que se encontraba enamorado lo suficiente para enfrentar una tormenta... o dos... o tres tormentas juntas. Y yo ya quería a mi suegra... mas la sentía extraña, muy lejana todavía. Yo jamás había mirado a sus ojos y temía que no fuera a convencerla con mis palabras... La misión que tenía era difícil: debía primeramente presentarle a un desconocido, decirle que ese sujeto amaba a su hija y finalmente convencerla de que aquél extraño, sin aún haberla mirado, le amaba a ella también. Por fortuna todo eso era muy cierto y, afortunadamente también, las palabras salen con mayor facilidad cuando se habla con la verdad. Recuerdo vivamente su primera risa... no sé si se la provocó mi nerviosismo o lo descabellado de mi objetivo, no sé si se reía porque decía que le quería o porque tenía nervios de que no mereciera a su hermosa hija o le hiciera daño... no lo sé, pero sea como fuere eso me dio confianza y entonces pude escucharla con más entusiasmo... pude disfrutar sus palabras y con ello sus historias... anécdotas más bien... en las que me fue describiendo, poquito a poco, el carácter de cada uno de sus hijos. ¡¡¡También me describió a mi niña...!!! Y me dijo cosas que por pena no le pude contestar que ya sabía. Al final de todo, ella me dijo algo muy lindo, que no voy a olvidar nunca en mi vida: "Dios te bendiga, Adán... te amo porque tú me quisiste a mi primero" y entonces me hizo llorar... no sé si se daría cuenta o no... pero éste que les escribe se puso sentimental... y lloró... porque significaba que aquella linda señora, con toda su dureza y con todo lo que su corazón había tenido que resistir a través de los años, me aceptaba y se sentía segura de que su hija sería amada y respetada por mi... y eso me hacía sentir como en las nubes... ya no era un extraño, ni me tenía que esconder de nadie... podía decirles a todos que su mamita me había aceptado y tenía el permiso para abrazar a su hija... y aún más: que su mamá había dicho que me amaba y había descubierto, con su mágica sabiduría de madre, que su yerno la amaba también.

martes, abril 10, 2007

10 de abril...

"Préstame madre tus pensamientos, e ilumina mi mente con la luz de tu sabiduría.
Préstame madre tus ojos, para con ellos mirar, si con ellos miro, nunca volveré a pecar.
Préstame madre tus labios, para con ellos orar, si con ellos oro Jesús me podrá escuchar.
Préstame madre tu lengua, para poder comulgar, pues es tu lengua materna de amor y santidad.
Préstame madre tu corazón, para poder perdonar y cambiar mi corazón de roca por uno celestial.
Préstame madre tus manos, para poder trabajar, si con ellas trabajo, rendirá una y mil veces más.
Préstame madre tu manto, para esconder mi maldad, pues cubierta con tu manto al cielo he de llegar.
Préstame madre a tu Hijo, para poderle yo amar, y esa será mi dicha para toda la eternidad..."

A la mamita de mi amada esposa: mi suegra Pompeya Corona Moreno.

miércoles, abril 04, 2007

¡¡¡...Redondaaaaaaaa...!!!


REDONDA: ¡¡¡Mamáaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa...!
MAMÁ: (Corriendo) ¿Qué pasa mi niña...? ¿Te lastimaste con algo?
REDONDA: (Con carita de verdadera preocupación, al quitarse sus lentes oscuros) jummm... jummm... es que se apagó mi velita... (Juntando sus dos pequeños deditos índice)
MAMÁ: (Intrigadísima) ¿Velita...? ¿cuál velita, mi amor...?
REDONDA: (Con sus manitas atrás de su vestidito rosado) La velita que pendí para quemar al chaquiste...
MAMÁ: (Ligeramente molesta y temiendo otra más de su Redonda) ¡Redonda...! ya te he dicho que no debes jugar con fuego... ¿y de qué chivato chaquiste hablas?
REDONDA: (Con unos tiernos gestitos delatadores) jummm... jummm... el chaquistito que se metió por la ventana que se rompió... (abriendo unos expresivos ojos) El muy maloso iba directamente a picarle al Fidencio y yo le salvé la vida... (sonríe nerviosa)
MAMÁ: ¡¡¡Redondaaaaa...!!! ¡¡¡Cómo que se rompió la ventana...!!! Explícamelo todo inmediatamwnte.
REDONDA: Sabes mamita... simpemente no me lo explico... no sabo cómo pudo pasar... yo estaba apuntando con mi charpe de Hello Kity al chaquisitito cuando de ponto...
MEMÁ: ¡¡¡Tu charpe...!!! ¡Debí haberlo imaginado...! te he dicho que no debes jugar con esa cosa... pero va a ver tu papá que te anda regalando esas cochinadas (evidentemente furiosísima)
REDONDA: Pero... si toro fue accidental mamita... seguramente fue Fidencio el que me distrajo con sus gritos de terror... quizá pensó que le iba a pegar a él cuando agarré tu pefumito y lo metí en mi charpe...
MAMÁ: ¡¡¡¿Quéeeeeee?!!! ¡¡¡¿Mi perfume?!!! ¡¡¡Redonda...!!! ¡¡¡No me digas que lanzaste mi perfume por la ventana...!!!
REDONDA: jummm... jummm... mamita… la vida de Fidencio estaba en peligro… y jum… jum… simpemente intenté ayudarlo... jummm... y era lo único que tenía a la mano... jummm... jummm...
Además, sé positiva madre... ¡¡¡Ay, caracolitos contigo...!!! Me sopendes mamita, qué poco optimista eres... ¿Qué no vez que a mi papi le gusta mucho tu pefumito...? (Sonríe)
MAMÁ: ¡¡¡Claro que le gusta, por eso es que me da más coraje que se haya roto!!!
REDONDA: (Juntando la punta de sus deditos y jugando con ellos) ... pero, mamita... jum... piensa que a papá le encantará el aroma de tu pefumito en su Gabiel...
MAMÁ: (Espantada corre hacia la ventana rota) ¡¡¡Noooooo...!!! ¡¡¡El cristal de Gabrielito noooooooooo...!!!

Esta historia continuará por muuuuuuuuuuuucho tiempo... mientras mi Redonda siga coleccionando charpes con estampas de Hello Kity y no se le quite de la cabeza la idea de construir un charpe gigante con el que pueda mandar a volar a su vaca.