Mil gracias por ser mi esposa...

Sabes... he necesitado una cajita de madera muy fina para guardar las cosas bonitas que recolecto de ti... pero son tantas y tan maravillosas las alegrías que me has obsequiado durante el tiempo en que te he tendido, que cada vez necesito una cajita más grande. Una cajita de sándalo estaría bien, como las de los cuentos... lo difícil es el tamaño, porque ya tengo acumulada una buena carga de sonrisas y gestitos muy tiernos, un montón muy grande de palabras aprendidas, de momentos disfrutados... una buena carga de caricias compartidas y de besos perfumados, que una caja por grandota que sea me va a resultar insuficiente para esconder este tesoro. Lo que pasa es que no quiero que nadie los vea, que nadie los conozca ni los tenga nunca, porque quiero que sean sólo míos. Como no confió entonces en ninguna caja y no confío en el lugar en el que habría que esconderla, prefiero guardarlo todo en mi corazón y en mi memoria... así nadie podrá encontrarlos ni robarlos. Ahí podrá caber todo y aún más de lo que yo imagino y no habrá necesidad de hacer nada para guardarlos cuando yo no esté... pues se irán conmigo cuando yo ya no exista.
Por ahora sólo tengo que agradecerte con toda el alma el que hayas aceptado ser mi novia y después mi esposa, y que me hayas cuidado en los momentos de enfermedad y me hayas soportado en los momentos de enojo. Debo agradecerte los besos y los abrazos lo mismo que los regaños y reclamos, pues si no fuera por todo eso, quizá hoy no me encontraría aquí en donde estoy. Recuerda que cada pequeño beso y cada pequeño cariño, te lo he brindado con el corazón en las manos, recuerda que cada palabra que te he dicho aún cuando estás dormida, ha sido con la intención de expresarte mi amor y mi orgullo por sentirte cerca y mía. Recuerda cada flor y cada carta recibida, porque las he dado con el más limpio sentimiento en el alma. Tal vez alguien más te habría podido amar mucho... es muy posible, pero yo estoy seguro de que nadie lo habría hecho con la limpieza, la inocencia y la ternura con la que lo he hecho yo... tal vez te habré parecido tonto en ocasiones, pero todo era nuevo para mi y te he abrazado y te he besado con las mismas ansias con que se abraza y se besa a la primera persona que se conoce y se ama. Todo lo he aprendido contigo. No imagino una vida alejado de ti, ni siquiera me imagino estar cerquita pero sin dormir a lado tuyo sin disfrutar de tu cariño. Yo no quiero estar alejado nunca de mi esposa, y quiero pedirte que no te vayas jamás, que creas en mis palabras y que creas en lo que te dice mi corazón... porque te he necesitado toda mi vida y ahora que ya te tengo conmigo no soportaría perderte.
Gracias por ser mi esposa, de verdad que no hay palabras para expresarte lo que siento, y es imposible estarte escribiendo sin sentir que se forma un nudo en la garganta y que entran unas ganas de correr a abrazarte y llorar y decirte que te amo... sólo piensa que hay alguien en el mundo para quiero lo eres todo, y por quien entregaría la vida sin dudar un segundo y sin recibir nada a cambio. Sé que hay cosas y personas que siempre estarán lastimando mi corazón y que no se irán jamás porque son parte de la realidad de mi vida, pero quiero que tú estés ahí para hacerme un cariño, para darme un abrazo o un beso pequeño y llevarme a disfrutar las cosas bonitas que Dios nos ha dado.
Pronto seremos padres, estoy muy seguro y eso es una responsabilidad enorme, pero estamos preparados para eso. Seremos los mejores padres que pueda haber para nuestra hija o nuestro hijo y no habrá niño más afortunado sobre toda la tierra, pues contará con la mamá más bonita y tierna y con un papá cariñoso que las cuidará como lo más valioso de su vida. Sabes, quiero agradecerte también por la familia que tenemos, todo es gracias a ti y a tu presencia, sin ti no existiría familia y no existiría ilusión de tener un bebé... sólo no olvides tu promesa: ella se parecerá en todo a ti.
Te amo, con todo mi corazón y sé que pasarán muchos años en los que nos seguiremos amando y hallando consuelo uno en el otro. Te quiero y estaré eternamente agradecido contigo y con Dios porque eres mi esposa.
Por ahora sólo tengo que agradecerte con toda el alma el que hayas aceptado ser mi novia y después mi esposa, y que me hayas cuidado en los momentos de enfermedad y me hayas soportado en los momentos de enojo. Debo agradecerte los besos y los abrazos lo mismo que los regaños y reclamos, pues si no fuera por todo eso, quizá hoy no me encontraría aquí en donde estoy. Recuerda que cada pequeño beso y cada pequeño cariño, te lo he brindado con el corazón en las manos, recuerda que cada palabra que te he dicho aún cuando estás dormida, ha sido con la intención de expresarte mi amor y mi orgullo por sentirte cerca y mía. Recuerda cada flor y cada carta recibida, porque las he dado con el más limpio sentimiento en el alma. Tal vez alguien más te habría podido amar mucho... es muy posible, pero yo estoy seguro de que nadie lo habría hecho con la limpieza, la inocencia y la ternura con la que lo he hecho yo... tal vez te habré parecido tonto en ocasiones, pero todo era nuevo para mi y te he abrazado y te he besado con las mismas ansias con que se abraza y se besa a la primera persona que se conoce y se ama. Todo lo he aprendido contigo. No imagino una vida alejado de ti, ni siquiera me imagino estar cerquita pero sin dormir a lado tuyo sin disfrutar de tu cariño. Yo no quiero estar alejado nunca de mi esposa, y quiero pedirte que no te vayas jamás, que creas en mis palabras y que creas en lo que te dice mi corazón... porque te he necesitado toda mi vida y ahora que ya te tengo conmigo no soportaría perderte.
Gracias por ser mi esposa, de verdad que no hay palabras para expresarte lo que siento, y es imposible estarte escribiendo sin sentir que se forma un nudo en la garganta y que entran unas ganas de correr a abrazarte y llorar y decirte que te amo... sólo piensa que hay alguien en el mundo para quiero lo eres todo, y por quien entregaría la vida sin dudar un segundo y sin recibir nada a cambio. Sé que hay cosas y personas que siempre estarán lastimando mi corazón y que no se irán jamás porque son parte de la realidad de mi vida, pero quiero que tú estés ahí para hacerme un cariño, para darme un abrazo o un beso pequeño y llevarme a disfrutar las cosas bonitas que Dios nos ha dado.
Pronto seremos padres, estoy muy seguro y eso es una responsabilidad enorme, pero estamos preparados para eso. Seremos los mejores padres que pueda haber para nuestra hija o nuestro hijo y no habrá niño más afortunado sobre toda la tierra, pues contará con la mamá más bonita y tierna y con un papá cariñoso que las cuidará como lo más valioso de su vida. Sabes, quiero agradecerte también por la familia que tenemos, todo es gracias a ti y a tu presencia, sin ti no existiría familia y no existiría ilusión de tener un bebé... sólo no olvides tu promesa: ella se parecerá en todo a ti.
Te amo, con todo mi corazón y sé que pasarán muchos años en los que nos seguiremos amando y hallando consuelo uno en el otro. Te quiero y estaré eternamente agradecido contigo y con Dios porque eres mi esposa.
Tu esposo que te ama.

0 Comments:
Publicar un comentario
<< Home